domingo, 9 de septiembre de 2007

EL MÁLAGA LÍDER

Da gusto quedarse sin garganta si la culpa la tiene tener que cantar cuatro goles como cuatro soles. Eso es lo que me pasó ayer cuando el Málaga demostró la gran pegada que tiene. Este año sí. Tres partidos de Liga, tres triunfos (y no cuento la Copa ante el Celta). Lo que nos costaba la temporada pasada Dios y ayuda, en estos primeros compases es el mejor activo del equipo.
Y eso que no estaba Salva. Pero sí Hidalgo, y Baha, e incluso Hélder y Rossato.
En realidad, da igual que ante el Córdoba no se jugara bien, que llegáramos cuatro veces y marcáramos cuatro goles. A quién le importa eso ahora. Y eso que soy amante del fútbol espectáculo. Pero la fidelidad, en deporte, amigo mío, no existe... al menos en Segunda. Ya habrá tiempo de exigir. De momento, a disfrutar.

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