Impotencia. La que sentimos todos cuando vemos a dos campeones como Gasol y Navarro jugar en un equipo perdedor. Frustración. La que deben sentir ellos cuando ven que juegan a no perder.
Ayer me quedé despierto un día más para ver el Rockets-Grizzlies. Cuando acabó, a las cinco de la mañana, no sé si vencido por el sueño o por la impotencia o por la frustración, no sentía nada. Y eso, la indeferencia, es lo peor que le puede suceder a algo o a alguien.
Pero lo peor es que quedan algo así como 70 partidos más de esta índole. Uno sueña, aunque sea despierto y a las cinco de la madrugada, que algún día ese equipo no exento de talento madurará. Otra historia será que Gasol y Navarro aguanten sin dormirse para cuando eso ocurra.
jueves, 6 de diciembre de 2007
VAYA IMPOTENCIA
Publicadas por
César Suárez
a la/s
20:30
Etiquetas: gasol navarro nba grizzlies rockets baloncesto basket
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