Dice Sergio Scariolo que si tuviera que jugarse todos los partidos de su vida en la última jugada, siempre pondría el balón en la mano izquierda de Pepe Sánchez.
Así ha sido otra vez esta noche, cuando, empatados a 66 y a tres segundos para el final, el de Bahía Blanca ha forzado un dos contra uno y con un pick and roll a sangre fría le ha servido en bandeja a Pietrus el triunfo de Unicaja sobre la Lottomatica de Roma.
Una victoria que sirve para que los malagueños dependan de sí mismos en el choque de Belgrado ante el Partizán. Vaya infierno que les espera... aunque todo parece más fácil si se cuenta con un mago capaz de sacarse de la chistera, o de la mano, una sutil asistencia.
Generoso es un rato al repartir. Sólo espero que no vuelva a esconder, como hizo tras el Mundobasket, ese retrovisor que le hace ver lo que otros ni tan siquiera pueden llegar a imaginar.
El mago de Bahía Blanca ha vuelto. Gracias Pepe.
jueves, 25 de enero de 2007
El Mago de Bahía Blanca
Publicadas por
César Suárez
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