Esta noche Unicaja ha demostrado dos cosas: una, que cuando quiere puede; la otra, consecuencia de la primera, que es un equipo campeón. Porque era hoy, en un infierno de pista, con unos rivales hípermotivados y jugándose el futuro en la Euroliga, cuando tenía que demostrar que Unicaja sí puede aspirar a algo en Europa.
Ahora a esperar rival en el Top 16. Pero en el momento en el que este conjunto consiga regularidad, demostrará que no está lejos del del año pasado. Ha perdido talento ofensivo, sin duda; pero lo ha ganado en talento defensivo. Y ya saben aquello de la propiedad conmutativa: el orden de los factores no altera el producto.
viernes, 2 de febrero de 2007
ETIQUETA DE CAMPEÓN
Publicadas por
César Suárez
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