Aquí estoy otra vez, después de varios meses en lo que me ha pasado de todo, en lo bueno y en lo malo, como se suele decir. De hecho, a eso mismo respondí que sí el 7 de junio. Vamos, que me casé. Bueno, me casaron... bueno, da igual.
El caso es que todo fue bien, el viajecito a New York y Punta Cana (ya os contaré lo del hotel Barceló), los viajecitos en business (joder, y ahora qué hago cuando vuelva a clase turista???)...
Y, por supuesto, el ascenso del Málaga a Primera, y la victoria de la selección española en la Eurocopa, y el triunfo de Nadal en Wimbledon, y el de Sastre en el Tour...
Pero como todo no pueden ser alegrías, también en este tiempo, el 14 de julio para ser exactos, un guiri inglés en un coche de alquiler invadió mi carril de la autovía y me tiró de la moto. Uf, al menos tengo suerte de poder estar aquí escribiendo... y con las dos manos. Me quemé varias partes del brazo derecho y algunas se me quedaron en carne viva. Eh, pero quitad esa mueca mezcla de dolor compungido, que eso ya está casi curado. Ahora me queda rehabilitar el cuello, que está un "poquito" contracturado, y la rodilla, donde la jodida inflamación no baja.
Aunque ya digo, podía haber sido peor. Así que mucho cuidado que en este mundo no somos nadie y cuando te toca, pues te tocó.
Lo que me ha servido todo ésto es para ver que "lo de lo bueno y lo malo" es una verdad tan grande y bonita como el Jardín Botánico donde nos casamos. ¿Verdad?
martes, 29 de julio de 2008
MI REGRESO
Publicadas por
César Suárez
a la/s
17:30
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1 comentario:
Totalmente tío... Nah tio descansa y ponte bueno, pero sin prisas eh? que pa trabajar siempre hay tiempo! jajaj es broma. Un abrazo!
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