Hay un dicho popular que dice que "quien no se arriesga no gana". En el Málaga se empeñan en no hacer caso. Ahí lo que manda es el "tira la piedra y esconde la mano". El ejemplo, hoy en Ipurúa. Marca el golito y enseguida atrás. Asustados. No puede ser, van por delante y en vez de machacar al rival con el segundo, boom, atrás, a permitir que el enemigo traspase su frontera y empiece a pegarle. Claro. Y así no hay manera. De ganar, digo. De empatar sí. Incluso de perder. Tú pegas y luego te pegan. Qué divertido. Qué mal.
Muñiz debería aprender a no ser tan conservador. A saber que no hay nada malo en decir que el objetivo es el ascenso. Y que está cerca. Bueno, mejor no demasiado lejos.
Sólo tengo una pregunta. Bueno, tres: ¿Alguno de vosotros confía tanto en la alarma de su casa como para dejar la puerta abierta? Entonces, ¿por qué el Málaga permite a los rivales que merodeen su área? ¿No es mejor mantenerlos alejados?
Lo dicho, el triunfo en el fútbol es para valientes. No para los que tienen miedo a ganar... cuando van 0-1.
domingo, 24 de febrero de 2008
EL MIEDO A GANAR
Publicadas por
César Suárez
a la/s
22:50
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