Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Es uno de los miles de refranes que inundan nuestra vida. De ejemplos estamos llenos. Pero el que me sigue llamando la atención, y mucho, es el de insistir una y otra vez en una gran mentira. Claro que a fuerza de repetirlo tantas veces, quien más quien menos se lo termina creyendo.
Me refiero al estadio de la Cartuja. Ese gran espacio deportivo que costó tantos y tantos millones de euros a los andaluces, no sólo a los sevillanos, y que se muere de asco viendo cómo su función es la de dar sombra a cuatro árboles mal puestos en su exterior. Ni sirve, como justificaron entonces, para acoger los partidos del Betis y del Sevilla, y menos aún para albergar un gran mitin internacional de atletismo. Su gran razón de ser era convertirse en la piedra angular de las fallidas Olimpiadas que Sevilla ni siquiera estuvo cerca de organizar.
Pero aún así, a pesar de no haber sido sede de unos Juegos Olímpicos, una gran mayoría sigue insistiendo en denominar a ese estadio de la Cartuja, su verdadero nombre, como Estadio Olímpico. Ya pueden mirar en la wikipedia (que en ocasiones se equivoca), ya puede tener las dimensiones de su pista de atletismo en base a los criterios del COI, o ya pueden aspirar a cientos de Juegos, que no por ello ese estadio podrá ser calificado como Olímpico. Ese honor sólo cabe a los que han sido sede de unas Olimpiadas, no al que haya optado a ellas. Preguntad al Comité Olímpico Internacional, anda.
Así que dejémonos de más mentiras y de engañar al prójimo. Dime de qué presumes y te diré de qué careces.
martes, 16 de septiembre de 2008
EL FALSO ESTADIO OLÍMPICO DE SEVILLA
Publicadas por
César Suárez
a la/s
19:02
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Etiquetas: estadio olímpico sevilla cartuja
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